El manejo de basura ha provocado diferentes conflictos sociales y ambientales en distintos municipios de Puebla.
La instalación de rellenos sanitarios, su ampliación o su saturación ha provocado protestas comunitarias, bloqueos carreteros, denuncias ante autoridades ambientales y demandas de cierre definitivo en distintos municipios del estado.
Aunque ayuntamiento y el gobierno del Estado han impulsado proyectos para modernizar el manejo de residuos —como polos de economía circular, plantas de separación o rellenos regionales—, los habitantes denuncian falta de consultas públicas y afectaciones al agua, al aire y a la salud de la población.
Los conflictos se repiten en diferentes regiones del estado, algunos rellenos sanitarios han sido clausurados, otros continúan operando en medio de inconformidades y algunos proyectos enfrentan oposición incluso antes de iniciar operaciones.
Chiltepeque: décadas de denuncias por el principal basurero de Puebla
El relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado al sur de la ciudad de Puebla, comenzó a operar en 1995 para recibir residuos de la capital y de municipios de la zona metropolitana.
Desde 2021, colectivos ambientalistas y organizaciones civiles documentaron presuntos impactos ambientales en la zona, entre ellos filtraciones de lixiviados hacia el suelo, presencia de fauna afectada y acumulación de residuos industriales.
Las denuncias se intensificaron entre 2024 y 2026, cuando el sitio comenzó a recibir mayores volúmenes de basura tras el cierre o saturación de otros tiraderos regionales, lo que elevó la cantidad de residuos que llegan diariamente al relleno sanitario.
En enero de 2026, colectivos y ambientalistas presentaron denuncias ante autoridades ambientales para exigir la clausura del sitio, argumentando que el relleno ya habría superado su vida útil y que la filtración de lixiviados podría alcanzar los mantos acuíferos que desembocan en el lago de Valsequillo.
A pesar de las denuncias, autoridades municipales han sostenido que el relleno cumple con la normativa ambiental vigente y que continúa siendo el principal punto de disposición final para la capital poblana.
San José Chiapa: incendios, presión social y reclamos desde Tlaxcala
El relleno sanitario de San José Chiapa ha enfrentado distintos episodios de inconformidad comunitaria desde su instalación en la región industrial donde también se ubica la planta automotriz Audi.
El conflicto más reciente ocurrió el 24 de febrero de 2026, cuando un incendio se registró dentro del basurero y permaneció activo durante varios días debido a la acumulación de gases generados por los residuos.
El humo se extendió hacia municipios cercanos de Puebla y Tlaxcala, lo que provocó mala calidad del aire y la suspensión de actividades en comunidades aledañas.
Tras el incendio, habitantes de San José Chiapa, Rafael Lara Grajales y Nopalucan solicitaron la clausura del relleno sanitario y exigieron una consulta pública sobre el proyecto del Polo de Economía Circular, impulsado por el gobierno estatal para reutilizar residuos y generar nuevos materiales.
Los pobladores señalaron que no se oponen a proyectos sustentables, pero consideran que la instalación de infraestructura para el manejo de residuos debe ser consultada con las comunidades debido a los posibles impactos en el agua, el aire y la salud.
A la inconformidad se sumaron habitantes de Tlaxcala, particularmente del municipio de Cuapiaxtla, quienes denunciaron que el humo y los olores del basurero también afectan a poblaciones de esa entidad.
El 27 de febrero de 2026, más de 300 habitantes de Cuapiaxtla solicitaron formalmente la intervención de autoridades federales y estatales para revisar la operación del relleno sanitario.
La petición fue dirigida a la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Tlaxcala y a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, con el objetivo de que se realizara una inspección en el sitio para determinar posibles irregularidades.
Los habitantes señalaron que el incendio evidenció problemas en la operación del basurero y que la emisión de humo y olores podría representar riesgos para la salud de la población, especialmente para menores y adultos mayores.
En su solicitud pidieron que, de comprobarse afectaciones ambientales o sanitarias, se analice la clausura definitiva del relleno sanitario de San José Chiapa.
Huejotzingo: clausura por contaminación del manto freático
Uno de los antecedentes más importantes en Puebla ocurrió en 2018, cuando autoridades ambientales clausuraron el relleno sanitario intermunicipal de Huejotzingo tras detectar filtraciones de lixiviados hacia el manto freático del valle de Puebla, lo que representaba un riesgo para el agua utilizada por comunidades cercanas.
Tras varios procedimientos administrativos y denuncias ambientales acumuladas durante años, el sitio fue cerrado definitivamente.
El cierre obligó a municipios cercanos a trasladar sus residuos a otros rellenos sanitarios del estado, lo que evidenció la falta de infraestructura suficiente para el manejo regional de la basura.
Cholula: conflicto regional por relleno intermunicipal
El relleno sanitario intermunicipal de la región de Cholula fue durante años el destino final de residuos de más de veinte municipios, sin embargo, entre 2023 y 2024, comunidades cercanas y pueblos originarios iniciaron protestas para exigir su cierre definitivo, denunciando contaminación del agua, proliferación de fauna nociva y malos olores.
Las manifestaciones incluyeron bloqueos al acceso del tiradero y movilizaciones comunitarias que se prolongaron durante varios meses, lo que obligó a varios municipios de la zona metropolitana a trasladar sus residuos a otros rellenos sanitarios mientras se resuelve el problema.
Este conflicto tiene antecedentes desde 2005, cuando comenzaron las denuncias por descargas sin tratamiento.
Posteriormente, en 2024 y diciembre de 2025, se registraron nuevos bloqueos ante la falta de solución, lo que ha derivado en movilizaciones constantes hasta 2026.
La más reciente ocurrió el miércoles 19 de marzo de 2026, cuando integrantes de pueblos originarios bloquearon la carretera Cholula-Calpan, a la altura del relleno sanitario, para exigir el cese de descargas residuales en la zona.
Los manifestantes denunciaron acumulación de aguas negras en un predio cercano, lo que ha generado malos olores, daños a cultivos y riesgos sanitarios, además de advertir posibles afectaciones a los mantos acuíferos.
Tehuacán: casi tres décadas de conflicto por el basurero de Coapan
Uno de los conflictos ambientales más prolongados en Puebla se localiza en el relleno sanitario ubicado en Santa María Coapan, junta auxiliar del municipio de Tehuacán.
El basurero comenzó a operar en 1994, acumulando millones de toneladas de residuos provenientes de la región.
Desde 2014, habitantes de la comunidad indígena náhuatl iniciaron protestas y denuncias por presunta contaminación del aire, del suelo y del agua.
Las movilizaciones se intensificaron entre 2020 y 2023, cuando organizaciones comunitarias exigieron el cierre del sitio y la remediación ambiental del área.
Aunque el relleno dejó de recibir residuos de forma regular, las comunidades continúan exigiendo estudios ambientales y acciones de saneamiento.
Quecholac: bloqueos por saturación del relleno
El relleno sanitario intermunicipal de Quecholac también ha sido escenario de inconformidades sociales.
En 2023, habitantes de comunidades cercanas bloquearon el acceso al sitio para impedir el ingreso de camiones recolectores provenientes de otros municipios, denunciando malos olores, acumulación excesiva de residuos y riesgos sanitarios.
El bloqueo provocó problemas temporales en la recolección de basura en varios municipios de la región hasta que se alcanzaron acuerdos con autoridades para mejorar la operación del sitio.
Huehuetla: clausura por irregularidades ambientales
En 2022, autoridades federales clausuraron el relleno sanitario de Huehuetla tras detectar omisiones en su operación y posibles riesgos de contaminación ambiental.
La sanción incluyó multas económicas y la obligación de implementar un plan de remediación para evitar mayores afectaciones al entorno.
El cierre obligó a trasladar los residuos de la región hacia otros municipios mientras se buscaba una alternativa para la disposición final de la basura.
Atlixco: relleno con vida útil extendida pero sin modernización
El relleno sanitario intermunicipal de Atlixco inició operaciones alrededor del año 2000, en 2025, autoridades estatales determinaron que el sitio no es viable para implementar proyectos de generación de energía eléctrica a partir de residuos, debido a que no cuenta con un sistema adecuado de clasificación de basura.
Ese mismo año se autorizó extender su vida útil por diez años más, lo que generó debate entre especialistas y ambientalistas sobre la necesidad de modernizar el manejo de residuos en la región.
Zapotitlán Salinas: rechazo comunitario a proyecto de separación
En 2025, el ayuntamiento de Zapotitlán Salinas anunció un proyecto para instalar un predio destinado a la separación de residuos orgánicos e inorgánicos.
La propuesta fue rechazada en dos asambleas comunitarias realizadas entre 2025 y 2026, donde los habitantes manifestaron su negativa a convivir con instalaciones relacionadas con el manejo de basura.
Ante la falta de consenso, el municipio firmó un convenio temporal para trasladar sus residuos al relleno sanitario de Ciudad Serdán mientras se busca una solución definitiva.
Ocoyucan-Santa Isabel: tiradero clandestino con presuntos residuos médicos
En un terreno ubicado frente al panteón de San Bernabé Temoxtitla, en los límites entre Santa Clara Ocoyucan y Santa Isabel Cholula, fue detectado recientemente un tiradero clandestino donde se descargan residuos a cielo abierto.
Durante recorridos en la zona se observaron montículos de basura expuestos directamente al ambiente, así como camiones identificados con el logotipo de la empresa GEN y olores fétidos perceptibles a varios metros del predio.
Entre los desechos se apreciaron materiales que aparentan ser cápsulas y fragmentos similares a ampolletas, lo que abre cuestionamientos sobre la posible presencia de residuos biológico-infecciosos.
Hasta el momento no existe información pública que confirme si el sitio cuenta con autorización ambiental para operar.
Santiago Miahuatlán: tiraderos clandestinos bajo investigación federal
El ayuntamiento de Santiago Miahuatlán enfrenta tres procedimientos abiertos ante la Profepa por la existencia de tiraderos clandestinos en su territorio, en los que también estarían involucrados particulares.
Autoridades municipales reconocieron la presencia de basureros en zonas como San Miguel y El Carnero, este último clausurado previamente pero que continúa siendo utilizado para depositar residuos.
El problema se agrava por la operación de alrededor de 50 hornos ladrilleros donde se queman neumáticos y desechos textiles, lo que genera contaminación adicional.
Aunque el municipio analiza alternativas como el reciclaje y la composta, la situación ambiental persiste sin una solución definitiva.
Los conflictos por rellenos sanitarios en Puebla reflejan los retos que enfrenta el estado para gestionar los residuos generados por su crecimiento urbano e industrial.
Las comunidades continúan exigiendo mayor transparencia, consultas públicas y garantías ambientales antes de aceptar infraestructura relacionada con el manejo de basura. (KR)
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