Desde agosto de 2025, Iker y Selly de 10 y 9 años asumieron voluntariamente la limpieza del área verde de la Unidad Habitacional Allende, ubicada en la intersección de la calle 17 norte y 4 oriente; sin embargo, la notificación de una presunta multa ese mismo mes por parte del ayuntamiento, los hizo enfrentarse por primera vez a interponer una queja-denuncia ciudadana.
"La verdad, si hubo nervios, me sentí nervioso, porque temíamos que nos dijeran que no podíamos adoptarla por todos los años que nadie la ha limpiado", indicó Iker Naim de 10 años, adoptante de área verde. Por su parte Selly Nazaret, 9 años, añadió: "No sé porque, pero si tenía mucho miedo de presentar la denuncia, nunca había hecho eso"
En su momento, la madre de los menores argumentó que el "acta oficial" entregada en el domicilio de la familia tenía datos falsos, estaba dirigida a una persona desconocida y los señalaba de haber incurrido en irregularidades por la poda de un árbol.
"Todo empezó por unos vecinos que no viven ni pertenecen a la unidad, están una cuadra más abajo, tuvimos problemas con ellos, nos denunciaron por estar limpiando ese espacio que tratamos de rescatar desde el año pasado; lo único que querían los niños era limpiar y rescatar este territorio", comentó Norma García, madre de los menores.
Selly Nazaret, compartió el proceso para que cualquier ciudadano que así lo necesite, presente una queja o denuncia ante las autoridades locales: "Primero se tiene que preparar la denuncia, el oficio, y después se investiga a quién se debe llevar, porque hay diferentes áreas del ayuntamiento, como ecología, obras públicas, educación, mucho depende de la denuncia que quieras hacer" .
Más allá de todo ese proceso, Iker y Selly aseguran que su proyecto deriva de la política pública propuesta, con la que buscan institucionalizar un modelo municipal de "adopción infantil de espacios públicos y áreas verdes" que en todo momento garantice la protección integral de los derechos civiles, la supervisión institucional; en la que incorporan el enfoque de "Urbanismo Educativo", al entender al espacio público como un aula abierta done la ciudanía se convierte en herramienta pedagógica.
"Si nos trataron bien, pero tardó mucho la respuesta sobre si podíamos o no seguir con la adopción del patio de acá a lado de los edificios", comentó Iker Naim, adoptante de área verde.
En su política también señalan que las infancias aun cuando son usuarias naturales y legitimas del espacio público, son históricamente excluidas de las decisiones, diseños, cuidados y gestiones comunitarias del entorno urbano; en contraste, cuando las políticas incorporan a los niños como sujetos activos generan cohesión social, prevención de violencias, cultura cívica, legalidad, cuidado ambiental y sobre todo "confianza institucional".
Actualmente, los menores piden a la ciudadanía a sumarse al rescate- adopción de los espacios y áreas verdes en su entorno, partiendo desde la reducción en la generación de basura, ya que un gran porcentaje termina en estos sitios; y sobre todo tomando en cuenta la voz, opiniones y decisiones de las niñas, niños y adolescentes, puesto que "cuando las infancias cuidan del espacio público, el estado siembra ciudadanía".
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