Artesanos dedicados a la pirotecnia señalaron que en los últimos años han enfrentado una presión constante, por parte de las autoridades de Tehuacán, para abandonar sus técnicas tradicionales y sustituirlas por métodos industrializados o productos considerados “más comerciales”.
Al respecto, Carlos Armando del Rosario Jiménez, presidente de la Asociación de Artesanos Pirotécnicos Región Tehuacán (Apirteh), destacó que esta insistencia no solo afecta su actividad económica, sino también una práctica cultural transmitida de generación en generación.
Indicó que las quejas hacia su oficio suelen estar relacionadas con supuestos riesgos ambientales y sonoros, argumentos que —aseguró— no corresponden con lo que realmente ocurre en los talleres.
Pero detalló que existen estudios que respaldan que los procesos artesanales operan bajo condiciones seguras y cumplen con la normatividad vigente, por lo que consideró que algunas acusaciones buscan desprestigiar un trabajo que forma parte de la identidad de diversas comunidades.
Pese a ello, los artesanos afirmaron que abandonar su labor no es una opción. Para muchos, la pirotecnia no solo representa una fuente de sustento, sino una práctica que realizan por vocación y que, en sus palabras, “nunca se ha convertido en trabajo”, debido al profundo arraigo cultural que implica.
Añadió que cualquier intento por desplazar la producción artesanal mediante modelos industrializados significaría la pérdida de un elemento histórico de las festividades locales.
Por ello, el líder del gremio llamó a fortalecer el respeto hacia las tradiciones y a evitar la estigmatización del sector, así como a que la regulación vaya acompañada de información verificada, con el objetivo de que la población conozca los riesgos reales y el uso adecuado de los productos pirotécnicos, sin que ello implique eliminar una práctica que forma parte de las celebraciones comunitarias en Tehuacán y la región.
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