El hallazgo del observatorio astronómico en Tehuacán avanza hacia su protección formal. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Puebla y el Ayuntamiento de Tehuacán firmarán un convenio de colaboración para fortalecer los trabajos de conservación y establecer la zona como sitio arqueológico.
Gustavo Donnadieu Cervantes, delegado del INAH en Puebla, informó que ya se cuenta con la delimitación del polígono de conservación, resultado de los trabajos coordinados entre la delegación federal y estatal del instituto, la Coordinación Nacional de Arqueología y el municipio.
“Ya hay una delimitación que se dará a conocer al municipio para que ambas instancias participemos en la coadyuvancia”, señaló Donnadieu, quien adelantó que el convenio se concretará una vez que la Coordinación Nacional de Asunto Jurídicos del INAH concluya la revisión de la documentación.
El funcionario subrayó que actualmente se realiza un intercambio de información entre la Coordinación Nacional, la delegación de Arqueología del INAH y el Ayuntamiento, a fin de garantizar que el sitio, considerado un importante vestigio del conocimiento astronómico prehispánico, cuente con las condiciones adecuadas para su preservación.
Una construcción prehispánica sin precedentes
La noticia del hallazgo del observatorio astronómico de más de mil 400 años de antigüedad, considerado una construcción sin precedentes en Mesoamérica, generó gran expectación desde que fue revelada por este medio, El Sol de Puebla, el pasado 14 de septiembre.
El sitio, que se extiende 62.5 metros sobre un montículo con forma de escorpión, fue descubierto en el sur del valle de Tehuacán y, de acuerdo con especialistas, representa una evidencia única de cómo las sociedades prehispánicas lograron integrar el conocimiento astronómico con la agricultura, empleando observaciones celestes para planear sus ciclos de siembra y anticipar los cambios climáticos.
El hallazgo, documentado por la Universidad de Cambridge, se encuentra dentro de la Reserva de la Biósfera Tehuacán Cuicatlán, muy cerca de la franja limítrofe entre Tehuacán y Altepexi, y a pocos kilómetros de la cabecera de San Gabriel Chilac.
Sin embargo, apenas unos días después de darse a conocer, el 17 de septiembre, este mismo medio reportó que los terrenos aledaños al observatorio estaban siendo fraccionados con fines inmobiliarios sin que existiera hasta entonces resguardo por parte de las autoridades. La ausencia de medidas de protección permitió que se disparara la venta de parcelas a escasos metros del vestigio arqueológico, lo que generó preocupación por el riesgo de afectaciones al sitio.
Ante la denuncia pública, las autoridades federales y municipales anunciaron el 19 de septiembre la suspensión de la lotificación ilegal en la zona. Paralelamente, el delegado del INAH en Puebla, Gustavo Donnadieu, informó que se elaboraría un dictamen técnico para definir las condiciones del observatorio y establecer un polígono de conservación, ahora ya definido.
Donnadieu advirtió que se aplicará la ley contra quienes continúen fraccionando terrenos una vez delimitada el área de protección, aunque precisó que el instituto tendría que determinar si las tierras involucradas pertenecen a propiedad ejidal o particular, para definir el curso de las acciones legales ya administrativas correspondientes.
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