Hace cinco años un crimen estremeció al municipio de Ocoyucan: una mujer asesinó a golpes a su hija de un año y cinco meses. Tras dormir con el cuerpo de la pequeña toda la noche, al día siguiente intentó fingir que había muerto por un mal estomacal. Sin embargo, las investigaciones confirmaron que la había ultimado. A pesar de los recursos promovidos por la defensa, la Fiscalía General del Estado (FGE) consiguió que quedara firme la sentencia de 20 años de prisión contra la responsable.
La institución recordó en un comunicado que la procesada es María Dolores N., quien enfrenta cargos por los delitos de homicidio en razón de parentesco y lesiones.
De acuerdo con la FGE, los hechos ocurrieron el 17 de diciembre de 2020 en la colonia Tlacaéletl, municipio de Ocoyucan, al interior del domicilio de la hoy sentenciada, donde se encontraba en compañía de su hija.
Según la investigación, la menor comenzó a llorar, lo que llevó a la mujer a agredirla físicamente. Las lesiones resultaron fatales. Al día siguiente, la acusada intentó contratar servicios funerarios, argumentando que su hija había muerto por una infección estomacal. Sin embargo, el personal de la funeraria detectó signos de violencia en el cuerpo de la menor y dio aviso a las autoridades.
Agentes investigadores acudieron al domicilio y, aunque la mujer permitió el acceso, en un momento dado agredió con un arma blanca a una agente, provocándole lesiones en la mano.
Con base en los elementos probatorios, un juez dictó 20 años de prisión contra María Dolores N. La sentencia, emitida en primera instancia el 29 de abril de 2024, fue apelada por la defensa, pero el Tribunal de Alzada confirmó la resolución.
De esta manera, la mujer permanecerá recluida y deberá cumplir la condena íntegra de dos décadas en prisión.
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