La llegada de la menopausia depende de la cantidad de óvulos que tiene cada mujer y que van perdiendo con cada ciclo de la menstruación, afirmó Martha Sánchez Rodríguez, académica de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM.
“En un estudio que hicimos nosotros con una base nacional calculamos que para las mujeres que tienen todavía su útero, la menopausia llega alrededor de los 50 años, y si tuvieron que quitarle el útero por alguna circunstancia pero permanecieron los ovarios, pues alrededor de los 48 años”, afirmó la especialista.
La académica de la FES Zaragoza señaló que la pérdida de estrógenos (hormonas) ocasionan síntomas como el “bochorno”, que es el más conocido aunque no el único, pues hay más de 30 síntomas como la pérdida de sueño, problemas de concentración, problemas de memoria, cambios de humor, entre otros. La experta señaló que para algunas personas estos padecimientos resultan tan cotidianos que no los perciben, ya que las consecuencias clínicas de la disminución de estrógenos son a largo plazo.
“La deficiencia de estrógenos va cambiando y se empiezan a expresar más los andrógenos, porque las mujeres también tenemos andrógenos, y en esta época la mujer empieza a ser un poco más sedentaria, entonces aumenta más el peso y se puede tender a ser hipertensa. La hipertensión arterial es una enfermedad más común en esta época en las mujeres que en los hombres. Entonces, lo que sucede es que se van juntando aspectos que son del mismo proceso de envejecimiento, procesos que pueden acelerar un riesgo cardiovascular”, detalló Martha Sánchez Rodríguez.
Mujeres llegan a la menopausia con poca información y miedo
Claudia Sánchez, quien se dedica al comercio, llegó a los 50 años sin mucha información sobre los cambios físicos y mentales que se presentan durante el climaterio. Ella sintió miedo de estar cada vez más cerca de la vejez, por lo que, inconscientemente, huía de esa etapa.
Pensaba que llegando a los 50 iba a empezar con la menopausia, con cambios físicos y mentales, con miedo de que se acerca a los 60 y 70, ¿no? Estás más cerca de la vejez y es un tema que para mí sí fue un poco de miedo, no sabía cómo enfrentar esa etapa. Es más, ni siquiera la pensaba, como que huía de esa etapa
El temor de Claudia de llegar a los 50 años, vino al notar que personas cercanas a ella tenían enfermedades. Su principal miedo es que es responsable de una familia.
“Cuando cumplí los 50, sí me empecé a preocupar porque veo a la gente con tema de enfermedad y bueno, realmente sí te da miedo, ¿no? Te da miedo enfermarte y más cuando todavía eres responsable de una familia. Como mujer creo que también influye lo que escuches de las mujeres, porque hoy en día la menopausia es un tema muy hablado. Antes no se hablaba de eso. Entonces como que empiezas a escuchar las experiencias de otras mujeres y te ayuda mucho a no tener ese miedo”, refirió la comerciante.
Un estudio realizado por la organización Sin Reglas sobre la vivencia, percepción e impacto de la menopausia en México, encontró que ocho de cada 10 personas saben poco o nada de esta etapa en la vida de las mujeres, mientras que nueve de cada 10 mujeres experimentan síntomas relacionados con el climaterio.
¿El fin de la vida?
Gabriela Rojas Jiménez, fundadora de la organización, afirmó que actualmente se asocia a la menopausia con la vejez, con la dificultad, con el fin de la vida.
De acuerdo con la especialista esto se debe a que en el siglo pasado, entre los años 30 y 40, la esperanza de vida promedio de las mujeres circulaba alrededor de la edad en que estas comienzan la etapa de la menopausia.
La cultura occidental, sobre todo, se había creado esta idea de la menopausia como el fin de la vida y ¿por qué? Porque en el siglo pasado, en los 30 y 40, la edad promedio de la menopausia era más o menos igual a la esperanza de vida
Esto significa que algunas mujeres desconocen por completo lo relacionado con la menopausia, como es el caso de Juana Luna Álvarez, de 80 años, quien vende verduras tres veces por semana en un puesto afuera del metro San Cosme en la Ciudad de México.
“A mí no me tocó nada de eso”, dijo al preguntarle sobre la menopausia, “cuando falleció mi esposo a mis 38 años yo ya no supe nada de eso, ni me dio curiosidad”, afirmó.
Ocho de cada 10 personas saben poco o nada de esta etapa en la vida de las mujeres, mientras que nueve de cada 10 mujeres experimentan síntomas relacionados con el climaterio. / Cortesía / Pexels
Para María Reyes, abogada de 55 años que vive en la Ciudad de México, esta etapa le llegó de sorpresa. Sabía que habría bochornos y otros síntomas relacionados con el climaterio, pero no le dio mucha importancia y dejó que sucedieran.
En realidad te llega de sorpresa, porque sabes que ya estás cerca de la edad posible de menopausia, pero no estuve informada. Solamente sabíamos que iba a haber bochornos, que hay insomnio, que te da frío y que te cambia el humor.
“El humor sí me cambió y sí me pasó que me empapaba la ropa de noche y de día, me venían estos bochornos súbitos; sin embargo, como mi mente siempre ha estado ocupada, si no en el trabajo, en la casa; la verdad es que no le puse demasiada atención. De hecho no tomé ningún tipo de suplemento, nada, simplemente dejé que sucediera”, relató María Reyes.
¿Qué pasa en el cerebro cuando se tiene entre 40 y 60 años?
“Tenemos que reconocer abiertamente que entre más estrés envejecemos más rápido y que los hombres envejecen más rápido que las mujeres”, señaló Eduardo Calixto, jefe de Neurobiología en el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, sobre los efectos en el cerebro de las personas entre los 40 y 60 años.
Explicó que hay una clara disminución en liberación de neurotransmisores, en la velocidad como se comunican en áreas cerebrales. Disminuye la velocidad de conectividad de plasticidad neuronal en algunas regiones cerebrales, es el aprendizaje y la atención. Por otro lado, vemos una disminución en el cambio y en el otorgamiento de la glucosa y de la oxidación, específicamente del aporte de oxígeno a nivel cerebral.
“Las mujeres tienen un mejor sistema inmunológico y esa es una gran ventaja. Viven en promedio casi diez años más que un varón promedio, pero teniendo un mejor sistema inmunológico, más adaptado a identificar problemas, también es el responsable de por qué las mujeres tienen enfermedades autoinmunes con mayor frecuencia, quiere decir que también se altera su sistema inmunológico en contra de ellas”, detalló el especialista.
Actitud, alimentación y ejercicio
Sin embargo, hay mujeres como Claudia Sánchez, de 51 años, quienes no perciben afectaciones severas por la menopausia o el climaterio. Para ella, tiene que ver con la actitud que una toma para enfrentar esos cambios físicos y emocionales.
“Considero que todavía estoy en una etapa intermedia de la menopausia, pero aún así no veo que a mí me esté perjudicando. (...) Siento que es mucho de la actitud emocional y de qué tanto tú también escuches. Claro que hay muchos cambios en ti, pero creo que es algo de tener actitud, de enfrentarla con positivismo. No como yo la sentía al principio, con miedo, con temor, sino enfrentarla con una actitud positiva para ayudarte también emocionalmente y mentalmente”, afirmó la comerciante.
La abogada María Reyes había escuchado de los fitoestrógenos, presentes en alimentos con soya como el tofu, y considera que pueden ser de ayuda para fortalecer los huesos al igual que el ejercicio. Señala que mientras que ella prefiere buscar alternativas naturales, algunas de sus amigas han optado por terapias hormonales.
A reserva de que, por supuesto, siempre nos queremos ver bonitas, radiantes, fuertes, sí queremos sentirnos fuertes. La mayoría tenemos exactamente los mismos síntomas, algunas sí toman hormonas sintéticas y otras preferimos simplemente tomar otro tipo de suplementos
Reyes también consultó con su ginecóloga los efectos de estas hormonas al observar que sus amigas se veían bien; sin embargo, la especialista le advirtió sobre las alertas de cáncer de algunos de estos tratamientos, por lo que prefirió no arriesgarse.
La llegada de los llamados “terribles 50” para muchos puede significar el miedo a envejecer, a padecer de alguna enfermedad o incluso a estar “fuera de onda”. Sin embargo, para otras personas significa una etapa de madurez en la que se tiene una mayor consciencia de la vida.
“Sabes que llegando a esa edad pues vas a tener más arrugas, tu piel va a cambiar y de cierta manera para mí eso serían los terribles 50, pero de ahí en fuera creo que es una etapa en la que una ya es más madura, más consciente de las cosas y bueno, creo que es bonito”, concluyó Claudia Sánchez.
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